EL ESPIRITU DEL SANTISIMO

 

El propósito de este documento es tratar y entender la Biblia cuando se refiere al "Espíritu Santo." Estaremos mirando tres posibilidades diferentes.

1. ¿Es la tercera persona en un Dios trino que a la vez es un ser separado llamado "Dios el Espíritu Santo?"

2. ¿Es sólo el poder de Dios, una energía que Dios usa para Sus propósitos?

3. O, es la presencia de Dios que es, por supuesto, inseparable del poder de Dios.

Permítanos primero examinar el concepto número uno.

DIOS ESPIRITU SANTO

Esta idea sale de la creencia en la Doctrina de la Trinidad. No vamos a preocuparnos en este documento de todos los argumentos del por qué la trinidad no es una enseñanza Bíblica de Jesús ni de los Apóstoles. Hay varios estudios listados al final de este documento que tratan extensamente de este tema. Nosotros no obstante, nos dirigiremos a esta idea en los mayores argumentos respecto al Espíritu Santo.

El Espíritu Santo se menciona numerosas veces en el Antiguo Testamento, sin embargo, los hebreos nunca visualizaron al Espíritu de Dios como un ser separado que es parte de un Dios trino. Ellos siempre (y todavía) piensan del Espíritu de Dios como la presencia de Dios mismo, su mente y su poder. El Antiguo Testamento nunca menciona al Espíritu Santo como una persona distinta del Padre. J.D. Michaelis quien es un profesor eminente de idiomas Bíblicos dice:

"No se puede probar, en ninguno de los pasajes en el Antiguo Testamento donde se menciona al Espíritu Santo, que sea una persona distinta en la Deidad."

Recuerde que el Nuevo Testamento no puede contradecir al Antiguo Testamento. No había ningún cambio de Dios. Es el mismo Dios a lo largo de la Biblia.

En muchas traducciones Bíblicas han tratado de hacer una persona del Espíritu Santo.

La Nueva Biblia Americana tiene una nota al pie excelente:

Note en Juan 14:17: La palabra griega para "espíritu" es neutra, y los variantes del texto griego y del manuscrito fluctúan entre los pronombres masculinos y neutros."

Esta idea que el Espíritu Santo es el tercer miembro de un Dios trino fue el resultado del Concilio de Constantinopla en el año 381 DC. Esto es aproximadamente trescientos cuarenta y cinco años después de la muerte de Cristo. Antes de este concilio nadie nunca pensó del Espíritu Santo como un tercer miembro de un Dios trino llamado "Dios Espíritu Santo." Si nosotros usamos la Biblia como nuestra guía (lo cual siempre debemos hacer) encontraremos que nadie en la Biblia pensaba de esta manera del Espíritu Santo. Nadie en la Biblia le ora al Espíritu Santo, nadie habla con él, ninguno de los escritores del Nuevo Testamento envía saludos del Espíritu Santo. Esto definitivamente es muy diferente a lo que dicen algunos predicadores trinitarios conocidos de hoy como Benny Hinn que nos dice que oremos y hablemos al Espíritu Santo. ¿Debemos nosotros creer que Benny Hinn sabe algo que Jesús y los Apóstoles no sabían? Cuando nosotros como cristianos dejamos de usar la Biblia como nuestra guía es cuando corremos el riesgo de seguir falsas enseñanzas. Si hubiera habido un individuo que orara al Espíritu Santo, entonces usted me vería haciendo lo mismo. Pero no lo hay. Los teólogos decidieron que Jesús era Dios en el año 325 DC en el Concilio de Nicea. Pero incluso cuando ellos decidieron que Jesús era Dios en el año 325 DC ellos no incluyeron al Espíritu Santo en esta fórmula hasta cincuenta y seis años mas tarde, en el 381 DC. Uno debe preguntar, ¿Por qué no? Si esto era un concepto central de la Cristiandad desde el principio (como los trinitarios dicen), entonces ¿Por qué no fue incluido el Espíritu Santo en la fórmula hasta 381DC? La razón es porque no era una enseñanza de la cristiandad del principio. Era una idea que fue desarrollada por los hombres que fueron educados en filosofías griegas como Orígenes y Tertuliano por nombrar algunos, quienes intentaron interpretar el Antiguo y Nuevo Testamento dentro de la armazón de sus filosóficas creencias griegas. Esta idea salió de la gran ciudad de Alejandría y empezó a ganar popularidad alrededor del año 250 DC. Vino a ser la primera línea en el año 325 DC al concilio de Nicea. Pero era una idea en vía de desarrollo, por eso es que el Espíritu Santo no fue incluido ni considerado en el Concilio de Nicea.

Un escrito de Tertuliano alrededor del año 200 DC a un amigo de sus llamados Praxeas dice:

Capítulo III. V. 1. "La mayoría de los creyentes, están ALARMADOS a la Dispensación de los Tres en Uno...

Ellos constantemente nos están acusando que nosotros somos predicadores de dos dioses y tres dioses...

Mientras que los griegos realmente se NIEGAN a entender la oikonomia, o Dispensación" de los Tres en Uno."

Ésta es una declaración increíble. El propio Tertuliano dice que la mayoría de creyentes están asustados cuando él les habla de la dispensación de los tres en uno. ¿Por qué se alarman los creyentes a esta enseñanza si se supone que sea el centro de la Cristiandad desde el principio? ¡Porque no era! Por eso es que se alarman. Los griegos (cristianos-griegos) se negaron a aceptar esta idea en su totalidad y lo acusaron de adorar a dos y tres dioses. ¿Por qué se negarían ellos a aceptar su propia doctrina cristiana de la trinidad? Porque no era parte de la cristiandad hasta el año 381 DC. Queda en pie para razonar que si la doctrina de la trinidad hubiera sido algo que se hizo desde el principio de la Cristiandad, entonces la mayoría, o todos de los creyentes debieron de haber estado bien familiarizados con este concepto. Pero ellos no estaban. Ellos acusaron a Tertuliano de adorar a dos y tres dioses.

Esta doctrina era algo nuevo, no era la creencia establecida de la cristiandad como usted puede ver. Estaba empezando a funcionarse, pero no estaba en la mayoría, de hecho, estaba bastante en la minoría. La Biblia nos proporciona un ejemplo excelente, en Hechos 19:1-3:

"Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, hallando a ciertos discípulos, les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan."

Éstos eran discípulos en Cristo. Personas que ya creían en Jesús como el Mesías y la venida futura de su reino. Sin embargo fueron bautizados sin incluso saber sobre el Espíritu Santo. Si el Espíritu Santo realmente es "Dios Espíritu Santo," y la Doctrina del Trinidad es el centro de la cristiandad, ¿No sería razonable concluir que para ser considerado un creyente y ser bautizado, uno tendría que estar familiarizado y tener un entendimiento de esta idea? Sin embargo, los discípulos no la tenían. ¿Por qué no? Porque no había ninguna tal cosa como "Dios Espíritu Santo." Este término no aparece ni una vez en toda la Biblia. Es un producto de hombre. Vamos a repasar dos de los versículos más citados que se usan para tratar de defender este concepto de "Dios Espíritu Santo."

Mateo 28: 19

"Bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo."

La Nueva Biblia Americana dice:

"Ésta es quizás la expresión más clara en el Nuevo Testamento de la creencia trinitaria."

En unos segundos usted verá que realmente absurda es esta declaración. Este versículo no tiene nada absolutamente de trinitario. Es acerca de Jesús que les manda a que proclamaran el evangelio a las naciones. Primero, unas definiciones según él

Diccionario Explicativo de Vine de Palabras del Antiguo y Nuevo Testamento:

Bautizar - La frase en Mateo 28: 19, "bautizándolos en el nombre" indicaría que la persona bautizada se ligó estrechamente a, o se volvería propiedad de, el uno en cuyo nombre él fue "bautizado."

Nombre - Representa la autoridad, carácter. Expresando atributos. En reconocimiento o confesión de.

Este versículo no tiene nada que ver con el bautizar en agua. Con estas definiciones nosotros podemos parafrasear este versículo así:

"Id, y haced discípulos a todas las naciones, presentando o trayéndolos al conocimiento del Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo."

Qué es exactamente lo que ellos hicieron. Los Apóstoles fueron al mundo de los gentiles y los trajeron al conocimiento de quién es el único Dios, de quién es el Mesías, y sobre los dones del Espíritu Santo que ellos iban a recibir. Pero como usted puede ver, esto no tiene nada que ver con que los tres sean uno. La tradición humana ha hecho de éste un verso trinitario.

Hay también una posición muy fuerte sostenida por muchos estudiosos que este versículo no era parte del texto original del Evangelio de Mateo, como Eusebio, un cristiano apologista del tercer siglo, que señaló el texto en una forma más corta:

"Vayan por consiguiente y enseñen a todas las naciones, bautizándolos en mi nombre,"

en lugar de la forma que ahora aparece en el evangelio. Un comentarista escribe,

"Hay mucha probabilidad en la conjetura que no sea el texto original del evangelio, y que en el segundo siglo la cláusula más larga suplantó a la más corta que los "bautizándolos en mi nombre." Una inserción de este tipo, derivada del uso litúrgico, habría sido adoptada rápidamente por imitadores y traductores" (El Comentario Crítico Internacional, de Willoughby C., Allen Volumen 26, pp. 307-308).

Esta posición tiene un fuerte apoyo Bíblico por el hecho que los Apóstoles en ningún caso bautizaron usando la fórmula de "El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo" como Jesús supuestamente les ordenó que hicieran. Ellos siempre bautizaron "En el nombre de Jesucristo." También el pasaje paralelo en Marcos 16:15-18 no menciona esta fórmula trina en forma alguna, y se cree que el Evangelio de Marcos fue escrito antes que el de Mateo.

2 Corintios 13:13 o 14 dependiendo de la traducción dice:

"La Gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros."

La Nueva Biblia Americana dice de este versículo,

"Este versículo final es uno de los pasajes trinitarios más claros en el Nuevo Testamento."

Si éste es uno de los pasajes Trinitarios más claros, imagínese lo que deben de ser los otros. Simplemente porque usted menciona a Dios, Jesús, y el Espíritu Santo en la misma frase no los hace el mismo ser. En Lucas 9: 28 dice:

"Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar."

Si nosotros sostenemos la misma lógica que se está aplicando a 2 Corintios 13: 3, entonces Jesús, Pedro, Juan y Jacobo son el mismo ser. Ésta es la magnitud de este argumento. Yo honestamente miro este versículo y no veo nada que implique que ellos son tres en uno. ¿Y usted? Lo que este versículo significa es exactamente lo que dice, que la Gracia del Señor Jesús, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sea con todos vosotros. La comunión del Espíritu Santo es cómo Dios se comunica y se relaciona con nosotros. Aún si nosotros decimos que ellos son tres personas distintas, todavía no implica que ellos son el mismo ser. Mírelo de una manera objetiva y no de la manera que la tradición humana dicta que debe de mirarse. Los otros pocos versículos que se usan para el mismo propósito son idénticos en estructura. Hacen mención de Dios, Jesús y el Espíritu Santo en el mismo párrafo. ¿Confuso? Sí. ¿Bíblico? No.

En un final, ¿a quien se supone que creamos, a Jesús y los Apóstoles, o al hombre del Concilio de Nicea y Constantinopla? Para mí la opción es fácil. Jesus está muy clara sobre lo que piensa de las doctrinas de los hombres.

"Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres." (Marcos 7:7-8).

EL PODER DE DIOS

La segunda idea es que el Espíritu Santo es justamente el poder de Dios. Una energía que Dios usa para hacer Su voluntad. Estos grupos lo compararán a la "Fuerza" en Las Guerras de las Galaxias. Yo creo que esta idea es un resultado de ver a través de las enseñanzas falsas de la trinidad y yendo entonces al otro extremo. Yo no pienso que el Espíritu Santo es simplemente una energía porque en el Nuevo Testamento toma decisiones, le dice a las personas adónde ir y donde no ir, y también nos enseña. Éstas no son cosas que sólo un poder crudo puede hacer. Estas cosas requieren una mente. La mente de Dios. Veamos algunos versículos que nos mostrarán que el Espíritu Santo es mucho más que solamente el poder de Dios.

Hechos 5:3-4: "Ananías, ¿Por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo?" … No has mentido a los hombres, sino a Dios."

En este versículo podemos ver que mentir al Espíritu Santo es mentirle a Dios. No tiene sentido pensar que uno puede mentir a una energía o a un poder crudo.

Hechos 10:19-20: "Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan. Levántate, pues, y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado."

En este versículo el Espíritu está dándole instrucciones a Pedro. Una energía no puede dar instrucciones. También declara, "yo los he enviado." ¿Quién los envió? Dios.

Hechos 15:28: "Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponemos ninguna carga más que estas cosas necesarias":

Este versículo está sobre la decisión que se tomó en el concilio de Jerusalén acerca de los gentiles. El Espíritu fue realmente responsable por la decisión. Una energía no puede tomar decisiones, Dios puede.

Hebreos 3:7-10: "Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, Como en la provocación, en el día de la tentación del desierto, Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, Y vieron mis obras cuarenta años. A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, y dije: Siempre andan vagando en su corazón, y no han conocido mis caminos."

Que yo sepa, la energía no habla. En este versículo usted puede ver que empieza con el Espíritu Santo hablando, el cual es verdaderamente Dios hablando de los padres quienes se rebelaron contra Sus caminos en el desierto.

Hebreos 10:15-17: "Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho":

Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor; Pondré mis leyes en sus corazones y en sus mentes las escribiré. Añade:

Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones."

De nuevo, vemos que el Espíritu Santo habla, que en efecto es Dios. El pacto fue establecido por Dios no por una energía o un poder. Es Dios el que nunca más se acordará de los pecados.

2 Pedro 1:21: "Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo."

Este verso simplemente dice que si usted habla bajo la influencia del Espíritu Santo, usted está hablando bajo la influencia de Dios. Energía o poder no le pueden influenciar a usted a profetizar.

Hechos 13:2: "Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado."

La energía no puede dar instrucciones a personas o apartar. Dios puede.

Hechos 20:22-23: "sin saber lo que allá me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones."

Un poder no puede advertir a los individuos. No puede prevenir el futuro. Dios puede.

Hechos 21:11: "Esto dice el Espíritu Santo: ‘Así atarán los judíos en Jerusalén."

De nuevo, la energía no puede prevenir el futuro ni puede hablar. Sólo Dios puede.

Romanos 9:1: "No miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón."

Cómo puede saber una energía que Pablo tiene gran angustia en su corazón? Un poder no puede testificar.

Lucas 12:10-12: "A todo aquel que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado. Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por como o que habréis de responder, o que habréis de decir; porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir."

Éste es un ejemplo excelente. ¿Por qué sería un pecado imperdonable la blasfemia contra una energía o un poder, y sin embargo es perdonable la blasfemia al Hijo del Hombre? ¿Está la energía sobre el Hijo de Hombre? Por supuesto que no. ¿Quién es el único que está por encima de Jesús el Mesías? Dios. La blasfemia contra Dios siempre ha sido un pecado.

Examinando estos versículos, podemos ver que el Espíritu Santo no es simplemente una energía o un poder, sino la presencia real de Dios.

LA PRESENCIA Y EL PODER DE DIOS

Si no es el tercer miembro de un Dios trino, ni simplemente el poder de Dios,

Qué es el Espíritu Santo? El Espíritu Santo es Dios, pero no es la tercera persona de un Dios de tres partes que se llama "Dios el Espíritu Santo." Simplemente es la presencia y poder del propio Dios. El Espíritu Santo es cómo Dios extiende Su presencia y poder a Su creación. Salmo 139: 7 dice:

"A dónde me iré de tu Espíritu? Y ¿A dónde huiré de tu presencia?"

La presencia de Dios viene a nosotros como Su Espíritu. Esto es lo que quiere decir tener comunión con el Espíritu de Dios. Quiere decir tener comunión con la mente de Dios. Entonces, Por qué no decir Dios en todo momento en vez de Espíritu Santo? Para contestar esa pregunta debemos entender primero que significa la palabra "espíritu."

El Diccionario Explicativo de Vine de Palabras del Antiguo y Nuevo Testamento define la palabra hebrea "espíritu" así:

Espíritu: 1. aliento de vida. 2. Mente puesta, de la mente de uno o pensamiento.

La Biblia se refiere al Espíritu Santo como el Espíritu de Dios. Es el Espíritu (la mente) del Santísimo. Cuando el Espíritu Santo viene sobre nosotros, en realidad es la mente (Espíritu) de Dios sobre nosotros. Es por eso que puede prevenir el futuro y puede dar instrucciones. 1 Corintios 2:11 dice:

"Porque ¿quien de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el Espíritu del hombre (mente) que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios."(La mente de Dios).

La mente de Dios es el ser de Dios. Es Dios. A través de la mente de Dios vienen Sus pensamientos los cuales se expresan como Su palabra que es Su voluntad. El poder de Dios viene de la voluntad de Dios, la razón es porque cualquier cosa que sea la voluntad de Dios, sucede. Veamos a la creación para un ejemplo de esto.

En Génesis 1:2-3 dice:

"Y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz."

La mente de Dios (Espíritu) se movía sobre las aguas. La mente de Dios produjo los pensamientos de la creación que Dios expresó en una palabra diciendo, "Sea la luz." A la palabra de Dios (Su voluntad) Su poder entró en acción y los cielos y la tierra fueron creados.

2 Pedro 3:5: "que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua."

Apocalipsis 4:11: "porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas."

Como pueden ver, la palabra y la voluntad son intercambiables. La palabra de Dios representa sus pensamientos que son Su voluntad. Sirach 37:16 (un libro sólo en la Biblia católica) nos proporciona un ejemplo excelente de este pensamiento:

"Una palabra es la fuente de cada hecho; un pensamiento, de cada acto."

Sus pensamientos son la fuente de sus acciones, una palabra (tu voluntad) es tu pensamiento expresado.

Ésta es la razón por qué la Biblia dice que el Espíritu de Dios o el Espíritu Santo vino sobre un individuo en lugar de simplemente decir que fue Dios. En cierto sentido es casi idéntico. Los pensamientos de Dios son Dios, pero no es Dios físicamente. Es Su mente. Permítame usar una analogía para explicar esto un poco más fácil.

Imaginemos que yo tengo el poder de telepatía (de comunicar mis pensamientos). Yo estoy en Miami y mi amigo está en Nueva York. Yo podría enviarle un pensamiento a mi amigo que él encienda la televisión y mire las noticias. Él puede en efecto decir que la mente de Juan (que en efecto soy yo)vino y le dijo que encendiera la televisión. Pero no sería correcto que él dijera que Juan estaba allí y le dijo que encendiera la televisión porque yo no estaba físicamente allí. Ésta es la razón de la diferencia en el idioma.

También se considera que el Espíritu Santo es el poder de Dios. A través de la voluntad de Dios, llega su poder.

Lucas 1:35: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra."

Este versículo se usa a veces para implicar que el Espíritu Santo es simplemente el poder de Dios. Pero si nosotros leyéramos este versículo cuidadosamente veremos que el Espíritu Santo maneja el poder, no es el poder mismo. El Espíritu Santo posee el poder. El poder viene de la mente del Altísimo, Dios. Espíritu de Dios = la Mente de Dios. Veamos algunos otros versículos para confirmar esta idea.

Romanos 15:19: "en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo."

Romanos 15:13: "para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo."

Hechos 10:38: "Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret.

1 Corintios 2:4-5: "y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios."

1 Tesalonicenses 1:5: "Pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre."

Estos versículos son muy claros en que el poder viene del Espíritu (mente) de Dios.

Cuando la Biblia habla de "El morar del Espíritu Santo," es el Espíritu Santo de Dios (mente) renovando tu mente. Por eso es que nuestra manera de pensar cambia cuando nosotros recibimos al Espíritu Santo. A través de la mente de Dios viene Su poder.

RESUMEN– En conclusión, el Espíritu Santo es la mente del Santísimo, Dios. Es cómo Él se comunica con nosotros. Es Su presencia que trae con él Su poder. No es un ser separado de Dios, es Dios. Es la manera en la que Dios nos guía y nos enseña, a través de Su mente. La mente (Espíritu) de Dios es el maestro mayor de todos. Le enseñó a nuestro Señor Jesucristo. A través de la mente de Dios el plan para nuestra salvación es revelado a nosotros en el mensaje del reino de Dios que nos trajo Jesucristo. ¡Dios lo bendiga, y nos vemos en la resurrección! 

CHRISTIAN

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